Elementos importantes

Relación con el Muro

“la casa no es la casa, la casa es el muro.” -Pablo Gallego Picard

Muro de piedra

Un elemento fundamental es el MURO DE PIEDRA que rodea la vivienda, actuando como protección frente a los fuertes vientos, al mismo tiempo, delimita un recinto habitable junto con la gran roca, que actua como margen natural y otra de menor tamaño, que se encuentra por debajo del muro. 

El propio movimiento del muro genera espacios diferentes en su interior. Existen lugares apropiados donde establecerse según la orientación del sol o la dirección del viento, generando un espacio resguardado dentro del paisaje abierto. Aparece también un muro bajo, interior, que acumula arena creando un lugar de juego. 

Su construcción fue de alta complejidad, anterior a la casa y tuvo un coste significativo (6000 pesetas), lo que evidencia su importancia dentro del proyecto, “la casa no es la casa, la casa es el muro.” 

Muro y roca grande  
Muro interior de la parcela
Muro parcela  
Parcela  

Altillo-Mirador

El ALTILLO-MIRADOR se eleva sobre el muro lo que permite disfrutar del paisaje costero sin comprometer la privacidad y protección que ofrece el muro. Desde su pequeño volumen se establece un diálogo constante entre la casa y el mar ya que es el único punto desde el que la vivienda se abre al horizonte marítimo. Su ubicación también respeta el paisaje, ya que se sitúa en el espacio libre de árboles, evitando alterar la vegetación existente. 

Relación con el Mar

El mar funciona como un referente del espacio y del lugar, reforzando su carácter de un refugio vacacional.

  • El horizonte no acompaña permanentemente la vida cotidiana, sino que se alcanza únicamente desde un lugar concreto, lo que transforma la mirada en una acción buscada y no en un fondo constante. De este modo, el mar no se exhibe ni se consume visualmente, sino que se respeta, y la arquitectura adopta una postura crítica frente a los modelos que priorizan la vista sobre el habitar. 
  • Frente a la arquitectura habitual en viviendas frente al mar, Gallego evita deliberadamente que la casa se abra de forma continua al paisaje mediante grandes fachadas panorámicas, y convierte la relación visual con el mar en algo puntual y controlado.